Zinc, hierro y otros micronutrientes: su papel en la salud infantil

Por Hospital El Pilar En Pediatría / Niños 21 ene. 2026
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La infancia es una de las etapas más importantes en el desarrollo humano. Durante estos años, el cuerpo crece rápidamente, el cerebro desarrolla nuevas conexiones y los sistemas inmunológicos y metabólicos aprenden a funcionar de manera óptima. Para que todo esto ocurra de forma adecuada, los niños necesitan más que energía y calorías: requieren micronutrientes esenciales que participan en procesos vitales.

En Academia El Pilar, consideramos que una buena nutrición es una de las mejores inversiones que podemos hacer en tema de salud infantil. Por ello, hoy queremos explicarte de forma clara y cercana cuál es el papel del zinc, el hierro y otros micronutrientes en el crecimiento de los más pequeños, y cómo podemos asegurarnos de que formen parte de su alimentación diaria.

¿Qué son los micronutrientes y por qué son tan importantes?

Los micronutrientes, tales como vitaminas y minerales, son nutrientes que el cuerpo necesita en pequeñas cantidades, pero que desempeñan funciones enormes. Estos producen energía, fortalecen el sistema inmune, apoyan el desarrollo cognitivo y mantienen órganos y tejidos sanos.

Aunque el cuerpo los necesita en cantidades pequeñas, su ausencia puede generar efectos significativos en la salud de los niños: fatiga, bajo rendimiento escolar, debilidad, mayor susceptibilidad a infecciones y problemas en su crecimiento. Por eso, conocerlos y asegurarnos de que estén presentes en la dieta es clave para su bienestar.

El zinc: un aliado clave en el sistema inmune

El zinc es uno de los minerales más importantes durante la infancia porque participa en múltiples procesos del cuerpo:

  • Ayuda al correcto funcionamiento del sistema inmunológico.

  • Contribuye a la cicatrización de heridas.

  • Favorece el crecimiento celular.

  • Es esencial para el desarrollo neurológico.

Cuando un niño no obtiene suficiente zinc, es más propenso a resfriarse, presentar infecciones recurrentes y mostrar una curación más lenta. Incluir alimentos como carnes magras, huevos, frijoles, semillas y lácteos ayuda a cubrir las necesidades diarias de este mineral.

Hierro: primordial para el desarrollo cognitivo y la energía

El hierro es otro micronutriente esencial, especialmente durante los primeros años de vida, cuando el cerebro crece de manera acelerada. Su función principal es formar hemoglobina, la proteína que transporta oxígeno en la sangre.

Si los niveles de hierro son bajos, puede aparecer anemia, lo que afecta la energía, la concentración y el desarrollo cognitivo. Los niños con deficiencia de hierro pueden sentirse cansados, distraídos o irritables y presentan un mayor riesgo de infecciones.

Para incorporarlo en su alimentación, podemos incluir alimentos como carnes rojas y blancas, espinaca, huevos, lentejas, garbanzos y cereales fortificados.

Otros micronutrientes esenciales para el crecimiento infantil

Además del zinc y el hierro, existen otros micronutrientes que tienen un papel importante en el desarrollo y la salud de nuestros hijos:

Vitamina D

Ayuda a la absorción del calcio, fortaleciendo huesos y dientes. También influye en la respuesta inmunológica. La exposición al sol, pescados grasos y alimentos fortificados son buenas fuentes.

Calcio

Impulsor del crecimiento óseo. Lo encontramos en lácteos, yogurt, quesos y verduras verdes.

Vitamina A

Esencial para la visión, el sistema inmune y el desarrollo celular. Está presente en zanahorias, papaya, camote y espinaca.

Omega-3

Ácidos grasos que apoyan el desarrollo cerebral y la memoria. Se encuentran en pescados como el salmón, nueces y chía.

Debes saber que cada uno de estos nutrientes trabaja como parte de un equipo que ayuda al niño a crecer sano, activo y con un buen desempeño físico e intelectual.

¿Cómo asegurarnos de que los niños reciban los micronutrientes que necesitan?

No se trata de preparar platos complicados, sino de crear hábitos y ofrecer opciones variadas. Algunos consejos prácticos incluyen:

  • Ofrecer frutas y verduras de diferentes colores diariamente.

  • Incluir fuentes de proteína como huevos, pollo, pescado y legumbres en cada comida.

  • Priorizar alimentos naturales sobre los ultraprocesados.

  • Incorporar snacks nutritivos como yogurt, frutas, hummus o frutos secos (según edad).

  • Variar las preparaciones para mantener el interés del niño.

Cuando una alimentación balanceada no es suficiente o existen diagnósticos específicos, el pediatra puede recomendar suplementación, siempre adaptada a la edad y necesidades del niño.

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Preguntas frecuentes (FAQs)

¿Cómo identificar si un niño tiene deficiencia de zinc o hierro?

La deficiencia de zinc puede manifestarse con infecciones recurrentes, resfriados frecuentes o cicatrización lenta de heridas, mientras que la falta de hierro se observa con cansancio, irritabilidad y dificultad de concentración. Un pediatra puede confirmar la deficiencia mediante análisis de sangre y recomendar la dieta o suplementación adecuada.

¿Qué alimentos ayudan a cubrir las necesidades diarias de micronutrientes en niños?

Carnes magras, huevos, legumbres, lácteos, verduras de hoja verde y pescados grasos aportan zinc, hierro, calcio, vitamina D y omega-3. Incluir variedad y colores en las comidas asegura un aporte balanceado y favorece el crecimiento físico y cognitivo.

¿Es necesario suplementar a los niños con micronutrientes si tienen una dieta equilibrada?

No siempre. Una alimentación variada y balanceada suele cubrir las necesidades de zinc, hierro, calcio y vitaminas. La suplementación solo se recomienda cuando hay diagnóstico médico, deficiencias comprobadas o necesidades especiales según la edad del niño.

¿Cómo influye la vitamina D en el desarrollo infantil y dónde encontrarla?

La vitamina D favorece la absorción de calcio, fortaleciendo huesos y dientes, y también contribuye a un sistema inmune eficiente. Se obtiene mediante exposición solar moderada y alimentos como pescados grasos, huevos y productos fortificados.

¿Qué estrategias prácticas ayudan a que los niños consuman todos los micronutrientes necesarios?

Ofrecer frutas y verduras variadas, incluir proteínas en cada comida, priorizar alimentos naturales sobre ultraprocesados y preparar snacks nutritivos como yogurt o frutos secos. Variar las recetas mantiene el interés y mejora la ingesta de nutrientes esenciales.

¿Qué riesgos tiene la falta de hierro en el desarrollo cognitivo de los niños?

La deficiencia de hierro puede causar anemia, lo que reduce la energía, la concentración y la memoria. Los niños pueden mostrarse cansados, distraídos o irritables, y presentan mayor susceptibilidad a infecciones, afectando su desempeño escolar y desarrollo neurológico.

¿Cómo los ácidos grasos omega-3 contribuyen al crecimiento y la memoria en la infancia?

El omega-3 apoya el desarrollo cerebral, la memoria y las funciones cognitivas. Se encuentra en pescados como salmón, así como en nueces y semillas de chía, y es clave para un aprendizaje óptimo y un sistema nervioso saludable.

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